La árbitra Bočková, "humilde y honrada" tras ser designada para la final del Europeo femenino sub-19
jueves, 9 de julio de 2026
Resumen del artículo
Recuerdos personales muy especiales ocupan los pensamientos de Miriama Bočková mientras se prepara para dirigir la final del Campeonato de Europa Femenino Sub-19 de la UEFA que se disputará el viernes entre Alemania y España en Sarajevo.
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Bosnia y Herzegovia, país anfitrión de la fase final de este año, ocupa un lugar simbólico en el corazón de la árbitra eslovaca de 32 años. Bočková tenía previsto unirse al equipo arbitral de la fase final final del Campeonato de Europa Femenino Sub-17 de la UEFA que se celebró aquí en 2022, pero no pudo participar debido a un feliz acontecimiento: el nacimiento de su hijo Bruno.
Bruno tiene ahora tres años y es, sin duda, el mayor fan de su madre. Junto con el resto de la familia, espera con ilusión para animarla en la final, un paso importante en su prometedora carrera.
"Aprendes a creer en ti mismo, y aprendes a ser resiliente y a mantener la constancia para afrontar los altibajos."
Una oportunidad especial
"Sin duda pensaré en Bruno, en mi familia y en mis seres queridos cuando me alinee con los equipos antes del partido", reflexiona Bočková."Dadas las circunstancias de hace cuatro años, es muy especial para mí tener la oportunidad de venir a Bosnia y Herzegovina esta vez, y especialmente ser designada para la final".
Bočková estará acompañada en la final que se disputará en el estadio Grbavica de Sarajevo (inicio a las 18:00 HEC) por las árbitras asistentes Aleksandra Mostowska (Polonia) y Vasilia Tsiklitari (Grecia), y la cuarta árbitra: Deborah Bianchi (Italia).
"Es un gran honor saber que la UEFA ha depositado su confianza en mí, y me siento muy honrada por mi nombramiento", afirma Bočková. "Lo considero una recompensa por los años de compromiso, paciencia, trabajo duro y fe en mí misma".
Sus comienzos en la adolescencia
Bočková, nacida en Trnava, ciudad del oeste de Eslovaquia, comenzó a arbitrar a los 16 años. "Yo era jugadora", recuerda. "Un día estaba viendo un partido por televisión y la árbitra me impresionó. Me interesó saber qué significaba ser árbitra y tuve la sensación de que sería buena idea intentarlo".
La idea ha resultado ser un éxito. Bočková es árbitra internacional desde 2020 y actualmente trabaja de forma regular para la UEFA tanto a nivel de clubes femeninos como de selecciones nacionales, además de arbitrar partidos de la segunda división masculina de Eslovaquia.
"Agradezco enormemente el excelente apoyo que he recibido a lo largo de este camino", explica Bočková. "La gente de mi país me ha brindado una ayuda fundamental desde el principio, y la UEFA, especialmente Dagmar Damková [exárbitra y oficial de arbitraje con amplia experiencia], ha desempeñado un papel crucial a lo largo de los años, animándome y depositando su confianza en mí".
"Un día estaba viendo un partido por televisión y la árbitra me impresionó. Me interesé por lo que significaba ser árbitro".
Resiliencia y concentración
Bočková considera que arbitrar conlleva una serie de retos positivos. "Aprendes a creer en ti misma, a ser resiliente y a mantener la constancia para afrontar los altibajos, a seguir adelante y a no rendirte jamás mientras intentas alcanzar tus sueños".
El importante partido del viernes en Sarajevo representa un nuevo hito en la trayectoria arbitral de Miriama Bočková. Un paso que está decidida a dar con paso firme. "Tengo ambiciones de llegar más alto y seguiré trabajando duro", insiste. "Pero lo importante ahora es mantenerme concentrada en el presente... y eso, por supuesto, significa concentrarme en esta final".
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