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Tarjetas rojas
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Tarjetas rojas

Las tarjetas rojas se suelen mostrar principalmente por cuatro tipos de incidentes: impedir una ocasión clara de gol, falta grave, conducta violenta y segunda tarjeta amarilla. Analizamos qué deben tener en cuenta los árbitros a la hora de tomar sus decisiones y en qué casos debe intervenir el VAR si es necesario.

Conducta violenta

Se considera conducta violenta el uso o intento de uso de fuerza excesiva o brutalidad cuando un jugador no está disputando el balón.

  • El VAR debería recomendar una tarjeta roja cuando las imágenes muestren claramente una conducta violenta que no haya sido sancionada.
  • El VAR debería recomendar la anulación de una tarjeta roja cuando quede claro que el jugador no ha empleado una fuerza excesiva o cuando el rival exagere claramente la naturaleza o la gravedad del contacto.
  • Si las imágenes no son concluyentes, el VAR no debería intervenir.

La justificación

Lo que distingue una conducta violenta de una entrada dura es el balón.

Cuando un jugador lucha por el balón, la fuerza empleada se evalúa en función de la naturaleza de la entrada. Si el jugador no está luchando por el balón, no hay ninguna entrada con la que comparar la fuerza, por lo que la acción se juzga únicamente por sí misma. Por eso se tratan con tanta seriedad este tipo de faltas.

Qué tienen en cuenta los árbitros a la hora de tomar una decisión

  • ¿Hubo algún intento de jugar el balón o de disputarlo?
  • ¿Estaba el balón a una distancia que permitiera jugar?
  • ¿Ocurrió el incidente lejos del balón?
  • ¿Se empleó una fuerza excesiva sin que hubiera una disputa por el balón?
  • ¿Hubo algún contacto con la cabeza o la cara del rival con una fuerza superior a la insignificante?

✅ Cuándo debe el VAR recomendar una tarjeta roja

Un jugador comete una conducta violenta, entre las que se incluyen:

  • sin intentar disputar el balón, el jugador golpea deliberadamente a un adversario o a cualquier otra persona en la cabeza o la cara con la mano o el brazo, salvo que la fuerza empleada sea insignificante. (vídeo 1 a continuación)
  • dar un cabezazo deliberadamente a un rival o a cualquier otra persona con fuerza o intensidad sin estar disputando el balón. (vídeo 2)
  • cometer una acción violenta cuando el balón no está en juego o se encuentra en otra zona del terreno de juego. (vídeo 3)
  • morder o escupir a un rival o a cualquier otra persona.
Vídeo 1 – Conducta violenta: uso excesivo de la fuerza, golpe deliberado con el codo en la cara
Vídeo 2 – Conducta violenta: un jugador golpea con fuerza a un rival en la cara con la cabeza
Vídeo 3 – Conducta violenta: un jugador golpea a un rival en la cara con la mano sin intentar disputar el balón

✅ Cuándo debe recomendar el VAR la anulación de una tarjeta roja

El protocolo funciona en ambos sentidos. Una revisión también puede demostrar que una tarjeta roja no debe mantenerse, en particular cuando:

  • está claro que el jugador no empleó una fuerza excesiva y que la decisión del árbitro se debió a una interpretación claramente errónea de la jugada. (vídeo 4)
  • el rival exagera claramente la naturaleza o la gravedad del contacto, lo que da lugar a una valoración errónea de la conducta violenta. (vídeo 5)
Vídeo 4 – Conducta violenta: el jugador no hizo uso de fuerza excesiva ni de brutalidad
Vídeo 5 – Conducta violenta: un jugador exagera un contacto que no fue en la cara

❌ Cuándo no debe intervenir el VAR

  • no hay pruebas claras de conducta violenta ni de uso excesivo de la fuerza.
  • el incidente queda a la discreción del árbitro a la hora de determinar si la fuerza empleada fue excesiva o no.
  • las pruebas no son concluyentes o no demuestran claramente que la decisión del árbitro sea incorrecta.

El hecho de que se mantenga una decisión tras una revisión no significa que el VAR no haya actuado: significa que el VAR no ha detectado ningún error claro y evidente que debiera corregirse.